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La fotógrafa Virginia Villacisla, protagonista de la Talk 163 de Jardín Remoto

«- Abuelo: ¿De qué color es la ‘o’?
– Nieto: No sé…¿Negra?
– Abuelo: Del color que la pintes».

La nieta de Tomás, la hija pequeña de la Tomasita, ha publicado un libro de fotografía y todas las imágenes llevan el sello de la ironía de su abuelo y del amor que ambos profesan por su pueblo natal: Presencio, en Burgos.

«- Abuelo ¿no vienes al entierro de la Consuelo?
Es tu hermana…
– ¿Para qué? Ella no va a venir al mío».

El fotolibro de Virginia Villacisla tiene un código postal: 09228. El libro se llama ‘Presencio and the rural kids’.

Virginia Villacisla presenta su fotolibro en las Talks de Jardín Remoto

Este jueves 30 de abril de 2026 Gustavo Bravo ha entrevistado a Virginia Villacisla en las Jardín Remoto Talks, el espacio de entrevistas de Jardín Remoto el Metaverso de la Fotografía.

Para celebrar el cierre el ciclo de realismo mágico, en el que los jardinautas han realizado series fotográficas plagadas de ingenio y rarezas, Bravo ha invitado a este espacio a la joven fotógrafa Burgalesa Virginia Villacisla.

Su libros ha nacido de una necesidad vital y se ha coronado como número 107 de la colección Kursala.

Lo que empezó como una exposición de un proyecto que buscaba su identidad vital se ha transformado en un fotolibro que utiliza la palabra como recurso fundamental para explicar no solo una estética, sino el ADN de la gente que crió a su autor.

La narración fotográfica de Virginia Villacisla se apoya en cinco textos descarnados que diseccionan el carácter de las personas de nuestra tierra y ese «absurdo» cotidiano que define la vida rural. Es un libro que atrapa la esencia de una generación antes de que el tiempo la desdibuje.

La historia detrás de la edición de Presencio and the rural kids es una crónica de perseverancia. Cuando el presupuesto de Kursala no fue suficiente para cubrir los costes del libro, la autora no se detuvo; aquel fue el impulso definitivo. Lo que siguió fue una labor de ingeniería financiera popular:

  • Llamada a la institución Km0: La autora acudió al ayuntamiento de su propio pueblo -Presencio- para solicitar apoyo institucional.
  • Reconocimientos invertidos: El premio Librarte 2024 no fue a una estantería, sino directamente a la imprenta.
  • Alianzas culturales: El Museo Fundación Díaz Caneja de Palencia se sumó al proyecto, reforzando el vínculo con el territorio.
  • Microgestión creativa: Virginia vendió calendarios con las fotos del proyecto, se reinvirtieron los honorarios de las exposiciones y se realizó un taller con mujeres de diversos pueblos.

El resultado es una pieza única, como su autora. 

retrato de la fotógrafa mostrando su fotolibro sobre los veranos en el entorno rural.

Los textos del fotolibro de Virginia Villacisla

PRESENCIO & THE RURAL KIDS

Los pueblos castellanos, como en el resto del país, se vaciaron con el éxodo rural. Sus habitantes buscaron oportunidades laborales en las ciudades mas cercanas donde se establecieron y formaron una familia. Muchos pueblos no sobrevivieron a este fenómeno y quedaron totalmente abandonados. Pero otros quedaron como lugar de segunda residencia donde veranear o pasar el fin de semana. El pueblo transmite los origenes de estos «exiliados» a sus hijos y nietos. Lo antiguo y lo moderno, lo rural y la urbano conviven a través del retorno de estas nuevas generaciones al pueblo. Así, este lugar, que es su herencia, permanece en continua evolución.
Soy la nieta de Tomás, la hija pequeña de la Tomasita. Este proyecto ahonda en la identidad y la memoria asociadas a espacios en transición. Presencio es el nombre del pueblo en el que nació mi madre (Burgos). En castellano Presencio también es la primera persona del singular del verbo presenciar. Donde la gente ve un montón de nada yo vea
cosas. Quiero mostrarlas.
En los pueblos, hay un pasado familiar que te respalda, formarás parte de su historia, lo quieras o no. Estás en la mente del resto y aunque no conozcan tu cara ni nada sobre ti, saben que existes y de dónde vienes: «¿de quién eres?». Partiendo de esta reflexión me pregunto ¿ desaparecen los espacios?, es decir, ¿permanecen los espacios en la memoria colectiva? ¿incluso cuando se destruyen? Así, fotografio los pueblos heredados en los que crecí convirtiéndose en muchos lugares al mismo tiempo pues son el producto de las personas que los han habitado. Al final me encuentro ante lugares que están en un tiempo sin tiempo, en un lugar sin lugar, que hablan de personas sin personas, entre el progreso y el regreso y que busco ciegamente. Las imágenes resultantes son el registro de mi diálogo con estos espacios.
Está presente el modo en que los jóvenes, antes de convertirse en adultos con responsabilidades, interactúan con los espacios rurales heredados de sus padres. Huir del mundo a un limbo de futuro indefinido. Lo salvaje, lo instintivo, el frenesí, la libertad. Con ello convive algo más complejo, sin ningún sentido aparente, que está enterrado muy profundo en estos vínculos. Están basados en una identidad, en sustentar la memoria y reputación de sus antepasados para relevarlos. Tienen que ver con un territorio en concreto: el
amor al paisano y tirar piedras al del pueblo de al lado.

TEXTOS SALPICADOS ENTRE SUS PÁGINAS

– Abuelo: ¿De qué color es la «o»?
– Nieto: No sé…¿Negra?
– Abuelo: Del color que la pintes
 
– . –
 
El abuelo se echaba la siesta en el jardín, sobre un montón de tablones y a la sombra de los ciruelos. Como almohada utilizaba un ladrillo, siempre el mismo. Ese ladrillo era intocable porque era la almohada del abuelo. Con el paso del tiempo, el ladrillo se desgastó por el lado en que el abuelo descansaba su cabeza.
 
– . –
 
– Abuelo ¿no vienes al entierro de la Consuelo?
Es tu hermana…
– ¿Para qué? Ella no va a venir al mío.
 
– . –
 
El abuelo perdió su dentadura y se negó a comprar una nueva. Durante 30 años masticó con las encías. Comía de todo, simplemente no tenía dientes.
 
– . –
 
A la hora de comer la televisión siempre estaba encendida. El abuelo nos mandaba quitar a «los amarillos esos» (refiriéndose à Los Simpsons) para ver «el parte». Cada vez que saían Aznar o el Papa se cagaba en Dios.

Entrevista a Virginia Villacisla

Compartimos la videoentrevista a Virginia Villacisla para quepuedas profundizar en la obra, antes de comprarla.

Y te dejamos por aquí el vídeo del paginado del libro para que puedas ojearlo y hojearlo antes de comprarlo.

  • Comprar fotolibro Presencio and the rural kids 

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