«No se trata de fotografiar la montaña, se trata de fotografiar la vida que ocurre a sus pies.»
A raíz del trabajo de Rodrigo Roher sobre la Isla de Benidorm, hoy analizamos una de las estrategias narrativas más potentes y antiguas: orbitar un sujeto. Consiste en elegir un elemento inmutable (una montaña, un edificio) y usarlo como «chincheta» para explorar todo lo que pasa a su alrededor.
Katsushika Hokusai creó esta serie de grabados (Ukiyo-e) entre 1830 y 1832.
La Excusa: Aunque el título habla del Monte Fuji, la montaña a veces es diminuta. En la famosa «Gran Ola de Kanagawa», el Fuji es un detalle al fondo; el protagonista real es el miedo de los marineros y la fuerza del mar.
El Costumbrismo: Hokusai usa el Fuji para hablar de los toneleros reparando barriles, de los viajeros que pierden el sombrero por el viento o de los campesinos. El Fuji es solo el testigo mudo que unifica la serie.
A finales del siglo XIX, el japonismo invadió París. Henri Rivière, fascinado por Hokusai, decidió replicar el ejercicio con el nuevo icono de la ciudad: la Torre Eiffel.
La Construcción: Rivière documentó la torre mientras se construía. Al igual que Hokusai, no la ponía siempre en el centro. A veces la vemos a través de una ventana, reflejada en el Sena o tapada por la nieve.
La Narrativa: La torre sirve para contarnos cómo vestían los parisinos, cómo eran los tejados o cómo cambiaba la luz de la ciudad. Es un ejercicio de estilo y de paciencia.
¿Qué aprendemos de estos dos maestros?
Variedad en la Repetición: Si el sujeto no cambia, tú estás obligado a cambiar. Tienes que buscar nuevos ángulos, nuevas luces y nuevas historias.
El Contexto: Al final, la serie no va sobre el objeto (Fuji/Eiffel), sino sobre la relación entre ese objeto y el mundo. Es la forma perfecta de documentar un territorio.
La Tiranía del Punto de Vista Hokusai y Rivière nos enseñan que la creatividad nace de las restricciones. Al obligarse a incluir siempre el mismo elemento, se forzaron a ser infinitamente creativos con el resto del encuadre. Orbitar no es repetir; es profundizar. Como hizo Rodrigo con su isla, os invito a encontrar vuestro «Fuji» particular y a girar a su alrededor hasta que os cuente todo lo que sabe.
Un edificio, un árbol, una montaña… Aprender a desarrollar una serie a largo plazo es el mejor gimnasio para tu mirada. Si quieres estructurar tu propio proyecto de «orbitaje», te espero en el curso. 👉 [Ver Curso de Proyecto Fotográfico]
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