Te has comprado un 50mm, lo pones en tu cámara y… ¡sorpresa! Se ve mucho más cerrado de lo que esperabas. ¿Te han engañado? No, es el factor de recorte.
En esta segunda sesión del Ciclo de Objetivos, abordamos el tema más técnico y a la vez más malinterpretado de la fotografía digital: el tamaño del sensor. Entender esto es vital para saber qué lente comprar y por qué una foto hecha con el móvil nunca se verá igual que una hecha con una cámara profesional, aunque tengan los mismos «megapíxeles».
A menudo oímos que una cámara APS-C «convierte» un 200mm en un 300mm. Falso.
El objetivo no cambia. Un 50mm es siempre un 50mm.
Lo que ocurre es que, al tener un sensor más pequeño que el negativo clásico (Full Frame), la cámara recorta los bordes de la imagen. Es como si hicieras un recorte en Photoshop.
El efecto visual: Ese recorte hace que parezca que estás más cerca (efecto teleobjetivo), lo cual es genial para fauna o deporte, pero terrible si buscas grandes angulares para paisaje.
Aquí es donde la mayoría de gente se pierde. El recorte no solo afecta al encuadre, también afecta al desenfoque.
Un f/2.8 en una cámara Micro 4/3 no desenfoca tanto como un f/2.8 en una Full Frame.
¿Por qué? Porque para conseguir el mismo encuadre en un sensor pequeño, tienes que alejarte más o usar una focal más corta, y ambas cosas aumentan la profundidad de campo.
Conclusión: Si buscas esos fondos cremosos y borrosos (bokeh extremo), el tamaño del sensor importa (y mucho).
Explicamos la diferencia entre objetivos diseñados para Full Frame (DG, EF, FX) y los diseñados para APS-C (DC, EF-S, DX).
El peligro del viñeteo: Si pones un objetivo diseñado para sensor pequeño en una cámara grande, verás un círculo negro alrededor de la foto. El objetivo no es capaz de cubrir todo el sensor.
La ventaja del solomillo: Al revés sí funciona. Poner un objetivo «pata negra» (Full Frame) en una cámara pequeña es una gran idea, porque te quedas con la mejor parte de la lente (el centro) y descartas las esquinas, que suelen ser peores.
No te obsesiones. El Full Frame te da menos ruido y más desenfoque, pero es más caro y pesado. El APS-C o Micro 4/3 te da equipos ligeros y más «alcance» para teleobjetivos. Elige el sistema que se adapte a tu espalda y a tu bolsillo, no al marketing.
La fotografía no va de tener la cámara más cara, sino de saber usar la que tienes. En nuestros cursos de técnica te enseñamos a dominar los fundamentos ópticos para que aciertes en tu próxima compra. 👉 [Accede al Curso de Técnica Fotográfica]
Haz clic en mi nombre, escribe lo que necesitas y te digo algo lo antes posible