«James Dean no sabía que iba a morir, pero sus fotos sí.»
Tras la entrevista con Susana Girón sobre los proyectos de largo recorrido, hoy analizamos una «inmersión» histórica. Comparamos la realidad con la ficción de la película «Life» (dirigida por el fotógrafo Anton Corbijn) para entender cómo se construyó la leyenda de James Dean.
Dennis Stock era un joven fotógrafo de Magnum que buscaba desesperadamente una portada. James Dean era un actor desconocido que aún no había estrenado Al este del Edén.
La Intuición: Stock vio a Dean en una fiesta y supo que ese chico «incomprendido y tímido» iba a conectar con la juventud de la época.
El Trato: Convenció a la revista Life y al propio Dean para acompañarle en un viaje de regreso a sus orígenes.
Es la foto más famosa del siglo XX, pero fue casi un accidente.
El Momento: En su última mañana en Nueva York, Dean caminaba bajo la lluvia con un cigarrillo en la boca y el cuello del abrigo subido.
La Composición: Stock capturó el aislamiento del actor en medio de la multitud. La película Life recrea maravillosamente este instante, mostrándonos que la «iconicidad» a veces nace de un paseo miserable y húmedo.
Stock viaja con Dean a Fairmount, Indiana, la granja de sus tíos (Dean era huérfano).
El Contraste: Allí no vemos a la estrella de Hollywood, vemos al granjero. Stock le fotografía dando de comer a los cerdos, tocando el bongo ante las vacas o conduciendo un tractor. Es un retrato íntimo y tierno que humaniza al mito.
La anécdota más escalofriante ocurre cuando visitan una funeraria local en Indiana.
La Foto: Dean, con su humor macabro, decide meterse en un ataúd y posar haciéndose el muerto o riéndose.
La Selección: Stock hizo la foto, pero Life no la publicó originalmente. Sin embargo, meses después, esa imagen cobró un sentido trágico. Stock captó una mirada perdida en el actor que parecía presagiar su final.
La Inmortalidad antes de la Muerte James Dean murió en su accidente de coche solo 7 meses después de este viaje (el 30 de septiembre de 1955). Gracias a la obsesión de Dennis Stock, el mundo conoció a la persona antes de llorar al ídolo. Este reportaje nos enseña que el trabajo del fotógrafo es, a veces, congelar el tiempo justo antes de que se acabe. Como vemos en la película de Corbijn, Stock no solo hizo fotos; construyó la memoria de una generación.
La relación entre cine y fotografía es total. Directores como Corbijn empezaron haciendo fotos. Si quieres aprender a mirar con esa narrativa cinematográfica, te espero en el curso de lenguaje visual. 👉 [Ver Curso de Lenguaje Visual]
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