Alex Webb (San Francisco, 1952) es una leyenda viva de la agencia Magnum Photos y el hombre que redefinió el vocabulario de la fotografía de calle en color. Antes de Webb, la fotografía documental seria se hacía casi exclusivamente en blanco y negro. Él demostró que el color —especialmente el color saturado, denso y «caliente» de los trópicos— no era solo decorativo, sino una herramienta psicológica y cultural.

Su territorio visual son las fronteras, las islas del Caribe, América Latina y cualquier lugar donde la luz del sol golpee con violencia y cree sombras negras como la tinta. Obras como Hot Light/Half-Made Worlds (1986) o la monumental retrospectiva The Suffering of Light (2011) son textos sagrados para quienes buscan entender cómo organizar el caos de la vida urbana en un rectángulo de 35mm.

A diferencia de los fotógrafos minimalistas que buscan limpiar el encuadre, Webb es un maximalista: busca llenarlo todo, creando imágenes barrocas donde suceden tres o cuatro historias simultáneamente.

Las claves

Si estudias a Alex Webb en Jardín Remoto, tienes que prepararte para un dolor de cabeza. Y lo digo como un cumplido. Sus fotos son difíciles de hacer y difíciles de leer al principio, porque Webb no te da un solo punto de interés: te da cinco.

La clave de Webb es la complejidad. Mientras la mayoría de fotógrafos caminan por la calle buscando aislar un sujeto («mira, un señor con sombrero»), Webb busca relaciones. Él no dispara hasta que el fondo, el medio y el primer plano están «hablando» entre sí.

La técnica de las «Capas» (Layering): Fíjate en cómo divide el encuadre. Casi siempre verás algo (un brazo, una columna, una silueta) muy cerca de la cámara, desenfocado o en sombra, que «corta» la imagen. Esto crea profundidad y te obliga a mirar a través de obstáculos, como si fueras un voyeur escondido.

El uso de la sombra estructural: Para Webb, la sombra no es ausencia de luz; es un objeto sólido. Sus sombras negras cortan cuerpos, esconden rostros y crean formas geométricas que equilibran el color vibrante. Sin esas sombras profundas (herencia de su uso de la película Kodachrome bajo el sol del mediodía), sus fotos serían un caos de colores chillones. La sombra pone orden.

El «Momento Webb»: Cartier-Bresson buscaba el «Instante Decisivo». Webb busca algo más: el instante de la coincidencia imposible. Es ese segundo milagroso en el que un niño salta en el fondo, una mujer cruza en el medio y una mano entra por la derecha, y todo encaja geométricamente sin tocarse.

Lecciones de Webb para tu foto de calle:

    • No persigas la acción, espera en el escenario: Webb a menudo encuentra una esquina con buena luz y geometría interesante, y espera allí 20 minutos hasta que la vida pasa por delante y llena los huecos.

    • Llena las esquinas: Revisa sus fotos. Nunca hay una esquina muerta. Si hay un cielo vacío, espera a que pase un pájaro o una nube para equilibrar el peso visual.

    • Abraza el fracaso: Webb admite que el 99% de sus fotos son fallidas. Trabajar con tanta complejidad implica que casi nunca sale bien. Pero cuando sale, es una obra maestra.

"Es un proceso de fracaso constante. Fotografío el mundo no como es, sino como se siente al moverse por él de forma caótica"

- Alex Webb

Biografía de Alex Webb

Primeros años

Alex Webb nació en San Francisco en 1952, hijo de un editor y una escritora, lo que le proporcionó un entorno intelectual rico en literatura. Estudió Historia y Literatura en la Universidad de Harvard (graduado en 1974), al tiempo que estudiaba fotografía en el Apeiron Workshops de Nueva York con maestros como Bruce Davidson y Charles Harbutt.

Del Blanco y Negro al Color (El viaje iniciático): Sus primeros trabajos a mediados de los 70 eran en blanco y negro, muy influenciados por el estilo clásico de Robert Frank y Henri Cartier-Bresson. Sin embargo, un viaje a Haití en 1975 y a la frontera de México lo cambió todo. Webb se dio cuenta de que el blanco y negro no podía capturar la intensidad cultural, religiosa y emocional de los trópicos. Como él mismo dijo: «En esos lugares, el color es parte de la cultura, no es un añadido». A partir de 1979, abandonó el gris y se pasó definitivamente al color, utilizando la mítica película Kodachrome, conocida por su contraste y saturación.

Carrera en Magnum:

Su talento fue reconocido muy pronto. Se unió a Magnum Photos como miembro asociado en 1976 (con solo 24 años) y se convirtió en miembro de pleno derecho en 1979. Desde entonces, ha documentado tensiones sociopolíticas, fronteras y migraciones, pero siempre desde una perspectiva poética y visual, no puramente periodística.

Sus proyectos son de largo recorrido, volviendo a los mismos lugares durante décadas:

  • Hot Light/Half-Made Worlds (1986): Su primer gran manifiesto en color, explorando los trópicos.

  • Under a Grudging Sun (1989): Un trabajo desgarrador sobre Haití tras la caída de Duvalier. Fue el primer libro de fotoperiodismo en color que se tomó en serio por la crítica de arte.

  • Crossings (2003): Su gran obra sobre la frontera entre México y Estados Unidos, un tema que cubrió durante 25 años.

  • Istanbul: City of a Hundred Names (2007): Donde capturó la melancolía (o hüzün) de la ciudad turca, demostrando que su ojo funcionaba igual de bien en el gris de Oriente que en el sol del Caribe.

The Suffering of Light

En 2011 publicó The Suffering of Light (El sufrimiento de la luz), un libro retrospectivo que recoge 30 años de su carrera y que hoy es considerado uno de los fotolibros más importantes de la historia moderna.

Actualmente vive en Brooklyn, Nueva York, y trabaja frecuentemente en colaboración con su esposa, la fotógrafa y poeta Rebecca Norris Webb, con quien ha publicado libros conjuntos como Violet Isle (sobre Cuba) y Slant Rhymes.

El título de su libro más famoso, The Suffering of Light, no es casualidad. Viene de una cita de Goethe: «Los colores son los actos y los sufrimientos de la luz».

Para Webb, fotografiar en color es un acto físico y agotador.

  • La hora del día: A diferencia de otros que buscan la «hora dorada» suave, Webb trabaja a menudo cuando el sol está alto y duro. Busca el contraste brutal.

  • La exposición: Con la película de diapositiva (Kodachrome 64 o 200), no había margen de error. Webb tenía que exponer para las luces altas (para no quemar el color) y dejar que las sombras cayeran al negro absoluto. Esta limitación técnica se convirtió en su firma estética: siluetas negras recortadas contra colores primarios.

«El color es emoción. El blanco y negro es forma. Cuando fotografías en color, tienes que sentir la temperatura de la luz.»

"Solo sé cómo acercarme a un lugar caminando. Porque, ¿qué hace un fotógrafo callejero sino caminar y mirar, y esperar y hablar, y luego mirar y esperar un poco más, tratando de mantener la confianza en que lo inesperado, lo desconocido o el corazón secreto de lo conocido espera a la vuelta de la esquina?"

- Alex Webb

Dúo Creativo (Alex & Rebecca)

Es raro en el mundo de la fotografía de alto nivel encontrar una pareja que trabaje junta sin pisarse, pero Alex Webb y Rebecca Norris Webb son la excepción. En sus talleres (muy codiciados) y en libros como Violet Isle (2009), muestran dos visiones de un mismo lugar:

  • Alex mira hacia el suelo, la calle, las sombras, el conflicto y la complejidad humana.

  • Rebecca mira hacia los reflejos, los animales, la naturaleza y la poesía visual más suave.

Esta colaboración enseña a los alumnos que no hay una «única» forma correcta de fotografiar un lugar. Cuba puede ser caos (Alex) y puede ser sueño (Rebecca), y ambas verdades conviven.