Más que un libro, una confesión
En este vídeo de la Biblioteca Remota, nos enfrentamos a una de las obras más desgarradoras y bellas de Alberto García-Alix. Publicado (habitualmente bajo el sello de La Fábrica) coincidiendo con una etapa crucial de su carrera, Llorando a aquella que creyó amarme marca el punto donde el fotógrafo deja de ser solo el cronista de la Movida Madrileña para convertirse en un poeta visual de su propia existencia.
Imagen y palabra: un diario de supervivencia El libro es un recorrido autobiográfico que narra el regreso del autor a la vida tras años de adicciones y enfermedad. Aquí, la fotografía de medio formato en blanco y negro, con sus desenfoques y contrastes dramáticos, dialoga directamente con los textos escritos por el propio Alix. No son pies de foto; son fragmentos líricos que dotan a las imágenes de una nueva dimensión narrativa.
La poética de la ausencia A través de sus páginas, García-Alix nos muestra sus zapatos viejos, las esquinas de su casa, retratos de amigos que ya no están y, sobre todo, autorretratos que funcionan como espejos de su alma. Es una obra fundamental para entender la fotografía como una herramienta de sanación y memoria. El libro nos enseña que, a veces, fotografiar lo que nos rodea es la única forma de sujetarnos a la realidad cuando todo lo demás se desmorona.
Autor: Alberto García-Alix
Editorial: La Fábrica / Cabildo de Gran Canaria (Edición habitual)
Año: 2002 (Primera edición)
Páginas: 180 páginas aprox.
Dimensiones: 22 x 22 cm (formato cuadrado característico)
Encuadernación: Tapa dura o rústica con solapas (según edición)
Haz clic en mi nombre, escribe lo que necesitas y te digo algo lo antes posible