Mirarse para saber que se existe
En este vídeo de la Biblioteca Remota, nos centramos en la temática más constante y visceral de la carrera de Alberto García-Alix: él mismo. El libro Autorretrato / Self-Portrait, publicado por La Fábrica, no es un ejercicio de vanidad, sino un acto de supervivencia y afirmación. Como él mismo ha dicho: «Me retrato para saber que existo».
La evolución del yo Este volumen funciona como una biografía visual cronológica. A través de sus páginas, somos testigos de la transformación física y emocional del autor. Vemos al joven rebelde de la Movida en 35mm, desafiante y rápido; y vemos cómo da paso al hombre maduro, retratado en formato medio, que muestra sin pudor las cicatrices de la cirugía, el paso del tiempo y las marcas de una vida llevada al límite.
El diálogo con la cámara Lo fascinante de este fotolibro es cómo García-Alix utiliza el autorretrato para dialogar con sus propios miedos. La cámara actúa aquí como un espejo y un confesionario. El uso magistral del blanco y negro, con negros profundos y una iluminación cada vez más expresionista, convierte su propio cuerpo y rostro en un paisaje de luces y sombras. Es una obra imprescindible para entender cómo un fotógrafo puede ser, a la vez, el cazador y la presa.
Autor: Alberto García-Alix
Editorial: La Fábrica
Año: 2013 (Edición de referencia habitual)
Páginas: 200 páginas aprox.
Dimensiones: 23 x 28 cm
Encuadernación: Tapa dura (Cartoné) con sobrecubierta
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